La impresora más barata es la que más te cuesta: cómo elegir entre tinta y láser sin arruinarte
6/8/2026 · 8 min de lecturaComprar una impresora mirando solo su precio es la manera más segura de acabar pagando más: la tinta puede salirte hasta cuatro veces más cara que el tóner por cada folio. Te ayudamos a elegir según cuánto imprimes de verdad.
La impresora más barata es la que más te cuesta: cómo elegir entre tinta y láser sin arruinarte
Vas a la tienda, ves una impresora de tinta por 59 euros y otra láser por 190, y tu primera reacción es llevarte la barata. Es lo lógico. Tu segundo impulso, la que conduce al verdadero gasto, es olvidarte de que esa impresora tiene que comer el resto de su vida. Y ahí está la trampa: la cuenta no está en la estantería, está en el consumible.
Te lo digo sin rodeos: en más de una década montando oficinas he visto cientos de folios tirados por un error de compra que se repite. La impresora que escogiste por barata te cuesta el doble al año en tinta que la "cara" en tóner. Este artículo está para que esa decisión la tomes con números delante, no con el precio de la etiqueta.
¿Por qué el precio de la impresora dice tan poco del gasto real?
Porque las impresoras de tinta baratas se fabrican casi a pérdida. Los fabricantes venden el equipo escondiendo su margen real, y lo recuperan con creces después en los cartuchos. Es el clásico modelo de la maquinilla de afeitar: regálanos la cuchilla, que la hoja de repuesto te va a sangrar.
Un dato que lo resume bien: hay ocasiones en las que comprar una impresora nueva entera sale más barato que reponer el juego completo de cartuchos de tinta de la que ya tienes. Suena a exageración y no lo es. La consultora Copyvision lo plantea de otra manera: una impresora de tinta de 50 euros puede generarte unos 200 euros de gasto en tinta al año, mientras que una láser de 400 euros consume unos 50 en tóner. Multiplícalo por tres años y la "barata" se traga más de 350 euros de diferencia.
Por eso, antes de comprar nada, lo único que debes hacer es comparar el coste por página. Es el dato que te dice cuánto cuesta de verdad imprimir cada folio, y es el que casi nadie mira.
| Tecnología | Coste por folio | Rendimiento | Nota |
|---|---|---|---|
| Tinta | 10 céntimos | Cartucho rinde 200–400 páginas | Los cabezales se tapan si se apagan |
| Láser (tóner) | 1,5 céntimos | Tóner rinde 2.000–5.000 páginas | El tóner no se seca jamás |
El tóner es un 60–80 % más barato por página: la etiqueta engaña, el consumible manda.
¿Cuánto cuesta de verdad imprimir un folio?
El coste por página se calcula de forma sencilla: divides el precio del consumible entre las páginas que imprime. Esa página de rendimiento viene fijada por el fabricante y suele estar sobre el 5 % de cobertura, que es lo que ocupa un texto normal.
Ahora viene la parte que abre los ojos. Un cartucho de tinta típico rinde entre 200 y 400 páginas. Un tóner de láser, en cambio, entre 2.000 y 5.000 páginas, y los de alta capacidad llegan a 10.000 o más. Eso cambia por completo las cuentas:
- Un cartucho de tinta de 15 euros que imprime 150 páginas te sale a unos 10 céntimos por folio.
- Un tóner de 90 euros que imprime 6.000 páginas te sale a 1,5 céntimos por folio.
Fíjate en lo que dice Printable Press: en casi todos los escenarios el tóner es entre un 60 % y un 80 % más barato por página impresa que la tinta. No un poco más barato, el triple o el cuádruple. En cifras españolas, quickprint sitúa al láser en unos 2–3 céntimos por página en negro frente a los 5–8 céntimos de la tinta.
Y no es solo la tinta en sí. Una impresora láser imprime mucho más rápido y el texto sale más nítido. El tóner es polvo seco que se funde con calor, así que no se seca jamás. Puedes dejarla apagada seis meses y arranca como el primer día. Los cabezales de tinta, si pasas semanas sin imprimir, se tapan y te obligan a ciclos de limpieza que devoran tinta.
¿Cuántas páginas imprimes al mes? La pregunta que decide todo
Aquí es donde muchos compradores se pierden. No hay una impresora "buena" en abstracto: hay una impresora adecuada para tu volumen. Croner lo resume con horquillas muy claras y me parecen la mejor guía que he visto:
- Menos de 300 páginas al mes: encaja la tinta con cartuchos XL o un modelo de tanque. Si imprimes casi solo texto, un láser monocromo básico también cumple.
- Entre 300 y 1.500 páginas al mes: si la mayoría son documentos de texto, el láser monocromo gana de calle por coste y velocidad.
- Más de 1.500–2.000 páginas al mes: láser desde luego. Buscas robustez, ciclo de trabajo alto y consumo contenido, y el láser está pensado para eso.
El caso típico de oficina es el que imprime "una barbaridad" que en realidad no es tal. El trabajador medio ronda las 25 páginas al día, algo así como 500 al mes por persona en jornada plena. Con ese ritmo, el láser monocromo se paga solo. Un ejemplo numérico: a 100 páginas al mes, pasarte al láser te ahorra del orden de 30 a 60 euros al año solo en consumible, según quickprint.
¿Y si necesitas color o imprimes fotos?
Aquí la tinta recupera la corona, y conviene tenerlo claro para no comprar a ciegas.
Si tu prioridad son fotos o gráficos con color vivo, la inyección de tinta gana sin discusión. El láser color se queda plano en imágenes y no merece la pena pagarlo solo para fotos ocasionales.
Si imprimes color con asiduidad en una oficina pequeña, la apuesta más sensata de los últimos años son los modelos de tanque de tinta (EcoTank, MegaTank, Smart Tank). Compras botellas de tinta baratas en lugar de cartuchos, y el coste por página baja hasta competir con el láser en color. Eso sí, el equipo inicial es más caro, porque no está subvencionado por tus futuras recargas. Compensa si imprime con regularidad; de mala idea si lo enciendes una vez cada dos meses.
Una alternativa que se menciona poco: los abonos de tinta por cuota fija, tipo HP Instant Ink. Pagas unos 6 euros al mes y la tinta te llega sola según las páginas que imprimas. Para quien imprime poco y de forma irregular puede salir muy rentable, aunque atarte a un abono tiene su letra pequeña.
Los errores que casi todos cometemos al comprar
Juntando lo que he visto en oficinas y lo que repiten las guías de coste por página, los fallos se repiten en cuatro:
- Mirar solo el precio del equipo. Es el número más engañoso de toda la operación. Lo que paga la oficina a tres años es el consumible, no la máquina.
- No calcular el coste por página antes de firmar. Dos impresoras del mismo precio pueden tener un coste por folio totalmente distinto. Pregunta el rendimiento del cartucho y haz la división.
- Comprar tinta con cartuchos pequeños para un volumen alto. Ahí es donde el CPP ("coste por página") se dispara y te das cuenta tarde.
- Ignorar el trío papel, tóner y doble cara. Un cartucho de tinta caro + imprimir a una cara + folios corrientes es la receta perfecta para que tu gasto de impresión se descontrolen. Imprimir a doble cara ahorra alrededor del 30 % de papel, y ya tienes en el blog un artículo sobre lo que cuesta de verdad cada folio que sale de tu impresora.
Mi consejo honesto: antes de la compra, haz una lista con lo que imprimes (texto, color, fotos), cuántas páginas al mes calculas de verdad, y qué funciones necesitas. Si escaneas y copias a diario, una multifunción con alimentador automático y dúplex te ahorra horas; si apenas lo usas, una impresora simple te ahorra dinero.
¿Qué papel y complementos le pongo encima?
A nadie se le ocurre comprar un buen coche y echarle gasolina mala. Con la impresora pasa lo mismo, y es el eslabón que se olvida. Un papel 80 gramos correcto mantiene los rodillos sanos y evita atascos que, sumando horas, cuestan más que el propio papel. Si imprimes documentos que vas a archivar, valora un gramaje superior o una resma que no amarillee. Y no subestimes el mantener la bandeja libre de polvo y los rodillos medianamente limpios: es el mantenimiento que nadie hace y el que alarga la máquina.
Toda esta cantidad de papel, tóner y complementos la tienes a mano en el catálogo de productos, y si tienes dudas sobre qué combinación conviene a tu caso concreto, en contacto te ayudamos a montar la que no dispare tu factura mensual.
Preguntas frecuentes
¿Cuál imprime más barato, la tinta o el láser?
En documentos de texto, el láser es casi siempre el más barato: 2–3 céntimos por página frente a 5–8 de la tinta, porque el tóner rinde mucho más. En color, la tinta con tanque recargable compite de tú a tú y puede ganar a volúmenes medios.
¿Qué impresora conviene si imprimo muy poco?
Si imprimes esporádicamente, el láser monocromo es la opción más tranquila: el tóner no se seca aunque esté meses sin usarse. Si quieres color ocasional de calidad, una tinta con tanque y limpieza automática mantiene los cabezales a raya.
¿Merece la pena un modelo de tanque de tinta?
Solo si imprimes con regularidad. El equipo inicial es más caro porque no está subvencionado por las recargas, pero las botellas de tinta son baratas y el coste por página baja mucho. Para uso frecuente en color es de las mejores compras; para encenderla cada dos meses, no.
¿Es buena idea un abono de tinta?
Para quien imprime poco y de forma irregular puede salir muy rentable, con cuotas desde unos pocos euros al mes y la tinta entregada en casa. Eso sí, revisa la letra pequeña: el abono te ata a ese proveedor y penaliza si imprime más de lo contratado.